Todo lo que tienes que llevar en el neceser si vas a esquiar
Creatividad: Paula Jara Xelmírez
Hacer snowboard, esquiar, pasear por la montaña, montar en moto de nieve o simplemente disfrutar del après-ski en un entorno invernal de laderas cubiertas de blanco. La temporada de los deportes de invierno está en pleno apogeo, y una de las recomendaciones para disfrutarla al máximo es proteger adecuadamente la piel en todas las salidas al aire libre.
“El viento, la sequedad y la radiación ultravioleta intensa son los mayores agresores externos en la montaña”, dicen en Mixa. El frío y el viento provocan que la piel se seque y la función barrera se debilite, lo que merma su capacidad de protección. El resultado es sensación de tirantez, descamaciones, rojeces y picor en todas las zonas expuestas, como la cara, los labios, el contorno de los ojos, las manos y las orejas.
El frío reduce la humedad ambiental. Y el sol también hace de las suyas: las gotas de agua suspendidas en la atmósfera actúan como lupas, potenciando la agresión de los rayos UV. La nieve actúa como un espejo, reflejando el 80% de la radiación. Para colmo, el contraste con los ambientes muy caldeados por la calefacción –una vez acaba la jornada en las pistas– reseca y deshidrata la piel aún más, multiplicando la tirantez, el picor y la falta de confort.
Cómo proteger la piel en la nieve
La recomendación para proteger la piel de todos estos daños en las escapadas a la nieve es adaptar el neceser con cosméticos específicos para una rutina de invierno al aire libre. Blindar la piel con cremas barrera y protector solar antes de la salida a las pistas y devolver la calma con limpiadores suaves y mascarillas reparadoras al finalizar la jornada en la naturaleza son los gestos esenciales. Toma nota de los productos que no deben faltar en el perfecto neceser cosmético para ir a esquiar.
01.
Antes de salir a pistas: una crema de cara que proteja la barrera
Hidratar y nutrir la piel antes de exponerla al frío y al viento es imprescindible para reforzar la barrera hidrolipídica, que se verá alterada durante el tiempo que se exponga al aire libre. “Si no reforzamos la función barrera la piel no podrá retener el agua que necesita para estar equilibrada”, indica la farmacéutica Marta Morais, de Laboratorios Babé.
“Un suero antioxidante de vitaminas C y E y una crema densa y rica con activos como urea, ceramidas o pantenol crean una barrera física entre la piel y los agresores externos” que mantiene a salvo la propia barrera cutánea, dicen en Mixa. No te olvides de nutrir intensamente los labios y las manos.
© Bobbi Brown.
© Chanel.
02.
Sol de invierno:
protégete de los rayos UV
“En invierno, la radiación ultravioleta se refleja en la nieve y el agua del entorno, incluso cuando el cielo está nublado. A ello hay que sumar la acción de los rayos solares, especialmente dañinos a altitudes elevadas”, dicen en Mixa. De hecho, por cada 1.000 metros de altura, los rayos del sol incrementan su efecto dañino en un 15%.
Por todo ello es innegociable “una fotoprotección adecuada, especialmente de las zonas más expuestas como la nariz, la frente o las manos”, aconsejan en Mixa. “Aplicate un protector FPS de amplio espectro con SPF 50 y reaplícatelo cada dos horas”.
03.
Siempre en el bolsillo: un cacao para los labios
Durante las jornadas en la nieve los labios sufren especialmente. Su piel es más fina que la de la cara, y tiene menos grasa y más vasos sanguíneos, por lo que es mucho más vulnerable a las bajas temperaturas, que pueden resecarla y hacer que se agrieten, sangren y que el contorno se irrite.
"Aplica a demanda un buen protector labial", dicen en Sephora. Elige un bálsamo, manteca de labios o cacao de textura rica. Si contiene filtros solares, aún mejor. Las fórmulas con aceites vegetales como los de rosa de mosqueta, jojoba, coco o almendras dulces aportan un extra de confort y alivian la molesta sensación de tirantez y quemazón. Para un cuidado 360º, aplicátelo también en las aletas de la nariz.
© Uriage.
© Chanel.
04.
Manos suaves e hidratadas cuando te quites los guantes
Aunque las protejas con guantes, cualquier cuidado es poco para mantener la piel de las manos a salvo de los rigores de una jornada de esquí. Al igual que el cacao para los labios, lleva siempre contigo una crema de manos y aplícatela a demanda cada vez que te quites los guantes.
La manteca de karité repone lípidos y la centella asiática “regenera, favorece la cicatrización y repara los daños en la barrera cutánea”. Ácido hialurónico, niacinamida y omegas 3, 6 y 9 son otros activos recomendados para aplicar en la piel de las manos dañadas, pues “retienen la humedad, restauran la elasticidad y reducen la inflamación y el enrojecimiento”, dicen en Laboratorios Babé.
Tu kit cosmético para ir a esquiar, siempre en orden
Un neceser ligero es el complemento perfecto para mantener el kit cosmético para la nieve siempre a mano y en orden. Los confeccionados en nylon o poliéster reciclado pesan poco y dan mucho juego. Hay diseños con texturas metalizadas, tejidos guateados y acabados impermeables que hacen match con tu mono de esquí. Detalles como bolsillos de malla, cierres fruncidos, mosquetones y correas les dan un aire deportivo y chic que los convierte en el accesorio más versátil para llevar cómodamente a cualquier parte y lucir sin complejos en el après-ski.
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