La historia que hay detrás del perfume Eau de Rochas
Una fragancia legendaria que atesora un legado femenino
Un olor cuenta una historia, guarda secretos, revive recuerdos. En el caso de Eau de Rochas, su aroma va más allá, convirtiéndose en leyenda. Nació el Día de la Madre de 1971 quedando vinculado íntimamente con el universo femenino.
La pasión por el mundo de la moda hizo que Marcel Rochas pensara en un perfume inspirado en la alta costura. El encargado de crear la fragancia fue el perfumista Edmond Roudnitska, que diseñó un aroma con base de chipre, rosa y jazmín y notas de ciruela y ámbar.
Muy pronto se convirtió en una leyenda: el orgánico y elegante estilo de su frasco no dejaba indiferente a nadie y su olor transmitía una vivacidad única que celebra la herencia femenina, sin olvidarnos del ADN de la casa parisina: la celebración de la libertad. Este perfume rompió todos los esquemas de la época, dejando atrás las fragancias densas y pesadas y dando paso a aromas más frescos y cítricos.
Desde entonces, esta creación se ha convertido en un clásico de la perfumería, la fragancia más exitosa de Rochas: en 2010, año de su cuadragésimo cumpleaños, ya había vendido más de 55 millones de frascos.
Un icono unido a la biografía de cada mujer
Eau de Rochas es un agua de colonia solar y poderosamente femenina que evoca el alegre verano, los días soleados eternos y la intensidad del mar: es el aroma con el que soñamos cuando deseamos que llegue el buen tiempo, cuando queremos celebrar lo más extraordinario de la vida. También posee un aire misterioso y sensual que resulta muy sofisticada para las noches más especiales.
Si hay algo que define a Eau de Rochas es su inconfundible y fresco olor a limpio por las opulentas notas de chipre. Contrastan en una equilibrada mezcla llena de armonía, con la profundidad de las amaderadas notas de pachulí, mirra, vetiver y musgo de roble.
Posee la delicadeza de las flores de narciso, jazmín y rosa silvestre, con las notas cítricas de Lima, mandarina, albahaca, pomelo o el limón.
El regalo perfecto para el Día de la Madre
Entre una madre y una hija se crean vínculos únicos. De las madres recibimos rasgos y matices que nos acompañarán siempre. A veces se ven de un solo vistazo: un gesto, una mirada, la forma de sonreír, el timbre de la risa, un poder casi mágico para extraer lo mejor de la hija... rasgos tan familiares como una fragancia que se reconoce como propios. Eau de Rochas también rinde un homenaje a esos pequeños secretos cómplices: trucos, habilidades, algunos particulares rasgos del carácter... Todos esos matices que hacen que una madre y una hija sean siempre auténticas.
Es una fragancia ligera que transmite buen humor y también demuestra fuerza: trasciende modas y épocas, convirtiéndose en un amuleto exclusivo que refuerza los hilos invisibles que unen a una madre con su hija.
Regalar Eau Rochas este día tan emocionante es una tradición única cargada de significado. La mejor manera de festejar el Día de la Madre por todo lo alto, porque ella se merece lo más especial: dispones de este exquisito estuche formado por la fragancia Eau de Toilette, un práctico vaporizador para el bolso y una irresistible loción corporal perfumada.
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