¿Tienes un plan para frenar la pérdida de cabello? Una estrategia anticaída en 5 pasos
La aparición de pelo en tu cepillo o en la ducha no debería preocuparte. Los expertos aseguran que perder entre 40 y 100 cabellos al día es normal. Pero si tu melena pierde vitalidad y calibre, pon en marcha medidas que lo recuperen cuanto antes. Hay productos punteros que actúan sobre la cutícula y sobre el bulbo capilar que te ayudarán más de lo que te imaginas.
¿Por qué perdemos cabello?
Según los expertos capilares, el otoño o la primavera influyen, pero no tanto como creemos. El estrés, una alimentación pobre en vitaminas y los cambios hormonales son las razones más comunes por las que las mujeres pierden volumen capilar. Estas circunstancias atacan el colágeno capilar ahogando el folículo y haciendo que los nutrientes no lleguen a nutrirlo. El cabello que nazca de él será más débil, se quebrará y caerá con más facilidad.
¿Qué hace el aminexil en el pelo?
Es el ingrediente estrella en muchos de los tratamientos anticaída. Los científicos descubrieron esta molécula hace unos años ya que combate con eficacia la rigidificación del colágeno, que es la que asfixia el folículo piloso. Muchos de los tratamientos que incorporan este ingrediente son lociones o ampollas que debes aplicar directamente sobre el cuero cabelludo separándolo hebra a hebra.
El mejor plan anticaída
Conviene ponerlo en práctica rápido porque los resultados no son inmediatos. La estrategia empieza por champús y acondicionadores supernutritivos que aporten a tus fibras capilares una película protectora contra las agresiones externas. Si el pelo está débil, evitarás que se quiebre. Para atacar el problema directamente, se recomiendan tratamientos con lociones con ampollas monodosis que se aplican directamente sobre los folículos. Es importante ser paciente y completar todo el proceso, que suele ir más allá de las dos semanas. Por último, otra acción a poner en marcha es alimentar las células capilares desde el interior. Vitaminas y minerales como la vitamina B o el Zinc son esenciales para el crecimiento sano del cabello. Incluye en tu dieta alimentos que las incluyan o consíguelas gracias a la nutricosmética. ¿Vamos con la estrategia?
PASO 1.
Busca tratamiento específico para tu tipo de cabello.
Los activos no penetran igual en un pelo fino que en uno grueso. El cabello rizado, por ejemplo, necesita un aplicado diferente y para ello hay productos específicos como este estimulador de L’Oréal.
PASO 2.
Estimula el cuero cabelludo cuando lo laves.
Utiliza champús con ingredientes específicos y masajea. Estos dos están formulados específicamente para activar los folículos y te hacen agradable el proceso.
PASO 3.
Protege las fibras capilares por fuera para evitar la rotura.
La polución, el viento y los secados van debilitando la capa que recubre cada cabello. Si tu problema es un pelo quebradizo, este acondicionador deja una película que fortalece y aporta mucho brillo.
PASO 4.
Ve directamente a la raíz.
¡Y nunca mejor dicho! Si la caída es persistente, es el momento de que los activos vayan directamente al folículo para activar la circulación y hacerlo más fuerte. Sé constante y haz caso de las instrucciones. Merece la pena.
PASO 5.
Vitamínate por dentro con nutricosmética.
Todas las células de nuestro cuerpo necesitan su dosis de vitaminas y minerales. Si sientes tu cabello débil, refuerza tu estrategia con nutricosmética. El Zinc y el Selenio contribuyen al mantenimiento del cabello, la piel y las uñas. La Cistina y Vitamina B6 ayudan al crecimiento del cabello y promueven la síntesis de queratina.
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