Los mejores consejos para tomar el sol este verano
Sol sí, pero con precaución
Tomar el sol es indispensable para el organismo, ya que aporta infinitos beneficios en la salud. Contribuye a la formación de vitamina D, así como a fijar el calcio y mejora la respuesta muscular, disminuye la presión sanguínea, favorece el sistema inmunológico, reduce la incidencia de infecciones respiratorias y mejora la respiración.
También baja el colesterol en sangre, aumenta la hemoglobina, incrementa la capacidad de trabajo cardiovascular y estimula las terminaciones nerviosas.
Por eso, no es de extrañar que tu estado de ánimo cambie a mejor cuando llega el buen tiempo. Sin embargo, un exceso de exposición puede tener daños importantes, que debes evitar con la protección adecuada y sin abusar del tiempo de exposición.
Respetando el medio ambiente
Los protectores solares son indispensables para proteger nuestra dermis pero, ¿sabes la cantidad de residuos de producto que queda en mares y océanos? ¿Y cuánto plástico requiere? Por suerte, cada vez son más los laboratorios que se preocupan por causar un menor impacto con ingredientes más respetuosos y materiales reciclados y reciclables.
Pantalla total
Al comprar un protector, debes fijarte en tres características esenciales. El SPF que te protege de los rayos UVB, la protección UVA para evitar manchas y el envejecimiento prematuro y, la protección ante la flacidez y las lesiones celulares de los rayos IR-A.
En movimiento
El deporte no debe implicar descuidar tu piel. Utilizar un protector solar orientado a las circunstancias, de fácil aplicación y sin sensación pegajosa puede ser una gran idea. Pero no te olvides de reaplicarlo.
Protección desde el interior
La alimentación es una gran aliada de la salud. Y también te ayuda a protegerte de los rayos nocivos. Los alimentos ricos en betacarotenos, como la calabaza o la papaya, así como en vitamina C, permiten regular la melanina y mejoran la respuesta inflamatoria del cuerpo provocada ante el sol.
Nutricosmética
Los complementos alimenticios pueden ayudarte a preparar la piel para la exposición solar. Nosotros apostamos por aquellos ingredientes con efecto fotoinmunoprotector, como los polifenoles, las vitaminas, los carotenoides y los minerales.
Recuperar la calma
Tras la exposición al sol, aunque la exposición directa no haya sido de más de 20 minutos, debes cuidarte por dentro y por fuera.
El tratamiento de la piel ante los rayos ultravioleta es fundamental en tu rutina de verano. Sin embargo, el calor también puede ser perjudicial para el organismo, porque lo reseca. Después de un día de sol, debes seguir tres pasos esenciales: una ducha tibia, aplicar una crema reparadora y beber mucho líquido.
Sol, no te gusta aunque...
Los días son largos, y con ello la exposición a los rayos UV, lo quieras o no, es mayor. Aunque huyas de los peligros, no es suficiente. Por eso, lo más recomendable es aliarse con los mejores tratamientos cosméticos.
El no exponerte directamente a los rayos nocivos del sol no implica que no exista un riesgo para tu dermis. El 80% de los signos visibles del paso del tiempo (manchas, arrugas y flacidez) está directamente inducido por el sol. Para luchar contra todo ello, el mejor aliado es la prevención. Un básico de tu neceser debe ser una alta protección solar, pero también es recomendable fortalecer la piel. Limpiarla en profundidad y añadir a tu rutina tratamientos que estimulan la producción de fibroblastos pueden ser factores decisivos para plantarle cara a los efectos nocivos del entorno, como el sol o la contaminación.
Prepárate
Limpiar, exfoliar, hidratar. Es el mantra de una piel fuerte y suave, que además de lucir luminosa es capaz de enfrentarse a las inclemencias del sol y del medio ambiente. Aunque no tomes el sol, debes tratar la piel del cuerpo, sobre todo las zonas que quedan a la intemperie.
Luz y color
Bien sea con productos tratamiento con color o maquillaje con alta protección, lleva siempre protección para proteger la piel del sol.
La cena que te regenera
Las dietas ricas en antioxidantes, vitaminas, proteínas y grasas saludables ayudan a la regeneración celular. Además, los alimentos que contienen cultivos activos vivos, como el kéfir o la kombucha, pueden contrarrestar la inflamación provocada por el sol.
El aguacate contiene proteínas que ayudan a fortalecer las estructuras de colágeno y elastina en la piel y ‘grasas buenas’ que mantienen la hidratación. Tanto los frutos secos como las semillas también son muy recomendables.
A la hora de cenar, una ensalada o poke bowl pueden ser una buena idea para una piel mejorada.
Reparación total
Retirar el maquillaje, limpiar el rostro y aplicar un tratamiento adecuado. Ese es el proceso indispensable que todas deberíamos realizar para ayudar a que la piel se renueve. Sin olvidarte del cuerpo y el cabello, que también merecen su cuidado.
¿Te gusta el bronceado?
Quieres lucir ese tono que el sol deja en la piel, pero no te gusta exponerte a él. Pues estás de suerte. Las casas de cosmética mejoran sus fórmulas para ofrecerte autobronceadores, maquillajes corporales y aceites luminosos que lo imitan a la perfección.
¿Nos excedemos con la limpieza corporal? Ésta es la rutina que respeta tu piel.
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